Hormigas comunes (diferentes tipos)
A menudo las hormigas son consideradas en las casas y jardines como insectos molestos pudiendo llegar a causar graves daños como cuando mordisquean alimentos que contienen azúcar y los contaminan con gérmenes. También pueden producir daños materiales cuando se establecen en maderas de techos y muebles antiguos o socavan terrazas o caminos asfaltados que a continuación pueden hundirse, lo que supone un peligro de tropezar en su superficie irregular. Las hormigas que aparecen en casas y jardines pertenecen a las clases Tetramorium (hormiga del pavimento) y Lasius (hormiga de jardín). En especial la hormiga de jardín negra (Lasius niger) puede causar serios problemas cuando forman poblaciones muy nutridas. Estos tipos de hormigas se alimentan de materiales que contienen hidratos de carbono, principalmente dulces. Además también suelen comer proteínas animales. Especial atractivo para las hormigas representan el azúcar, la miel, los dulces, la fruta y también los productos cárnicos frescos. Las hormigas en busca de alimento llegan a introducirse en los armarios y los alimentos envasados. Entre el hormiguero y la fuente de alimentación se forman las denominadas “procesiones de hormigas“.
Hormiga faraón (Monomorium pharaonis)
La hormiga faraón se alimenta de productos ricos en proteínas y residuos orgánicos. Al ser roídos, los alimentos quedan con un aspecto impresentable y además se estropean debido a la propagación de bacterias. En especial en los hospitales existe además el peligro de que las hormigas, por su pequeño tamaño, puedan llegar a todas partes y propagar gérmenes patógenos. Así la hormiga faraón en grupos puede introducirse en heridas abiertas e introducir allí bacterias, virus y hongos muy infecciosos. También en las grandes cocinas, las empresas alimentarias y en otros sitios donde durante todo el año existen temperaturas de 22 – 30°C la hormiga es un insecto dañino temido.


